La revisión o el mantenimiento de la prótesis peniana puede ser necesaria cuando el dispositivo pierde eficacia, ya sea por fallo mecánico o por el desgaste asociado al paso del tiempo.
Antes de someterse a una cirugía para la colocación de una prótesis peniana, el hombre puede preguntarse si los beneficios serán duraderos, pues nadie desea ser sometido a intervenciones quirúrgicas con frecuencia. Esta evaluación puede contribuir a una toma de decisión más segura e informada.
Aunque es un tratamiento eficaz, la prótesis peniana puede, en efecto, requerir revisión o mantenimiento con el tiempo. Aun así, no es posible determinar cuánto tiempo será eficaz el tratamiento en cada caso.
La necesidad de revisión o mantenimiento de la prótesis depende del tipo de dispositivo implantado, ya que cada modelo está asociado a una determinada tasa de fallo. El tipo de cirugía realizada y el manejo adecuado de la prótesis también son factores relevantes.
A continuación, despeje sus dudas sobre el tema.
¿Cuándo se necesita una revisión de prótesis peniana?
El mantenimiento o revisión de la prótesis peniana puede considerarse cuando el dispositivo deja de funcionar como se espera, tras una evaluación urológica de la causa y de las condiciones clínicas del paciente.
El dolor o la falta de rigidez durante la erección son motivos para evaluar la situación.
¿Cuánto tiempo dura una prótesis peniana?
En términos generales, las prótesis penianas duran muchos años sin presentar ningún problema. Es más habitual que las cirugías realizadas hace más tiempo necesiten revisiones, pero, en casos raros, en las primeras experiencias sexuales tras la cirugía el hombre ya puede notar que algo no va bien.
Durabilidad de la prótesis peniana inflable
De acuerdo con una revisión sistemática con metaanálisis publicada en la revista Urology En 2022, con 20.161 pacientes, el tiempo mediano de supervivencia del dispositivo es de aproximadamente 20 años, siendo que:
- 5 años después del implante, el dispositivo aún era eficaz en el 87,2% de los casos;
- 20 años después del implante, el dispositivo aún era eficaz en el 52,9% de los casos.
Durabilidad de la prótesis peniana maleable o semirrígida (maleable)
La prótesis peniana maleable o semirrígida es, en general, más duradera que la prótesis peniana inflable a lo largo del tiempo.
En una revisión de la literatura de 2020 publicada en el Journal of Visualized Surgery, los investigadores concluyeron que:
- 5 años después del implante, la prótesis peniana maleable o semirrígida seguía siendo funcional en el 88,8% de los casos.
- 10 años después del implante, seguía siendo funcional en el 84,3% de los casos.
Es importante señalar que, a pesar del riesgo de reemplazo con el tiempo, tanto la prótesis peniana inflable como la prótesis peniana maleable o semirrígida siguen siendo un tratamiento recomendado en casos seleccionados, incluyendo la disfunción eréctil refractaria y la enfermedad de Peyronie.
Factores que influyen en la durabilidad de la prótesis peniana
La necesidad de revisión o mantenimiento de la prótesis peniana depende, principalmente, del modelo implantado. Las prótesis penianas inflables están más sujetas a revisión o sustitución por fallo mecánico que los modelos maleables o semirrígidos.
También influyen en la durabilidad la calidad de los materiales del implante, el tipo de cirugía realizada, las características anatómicas del pene del paciente y los hábitos de uso en el día a día..
Modelo y calidad del material
En la prótesis peniana maleable o semirrígida, los materiales están diseñados para soportar tensión mecánica repetida: el núcleo puede incluir aleaciones metálicas resistentes, como Nitinol, plata o acero inoxidable, mientras que el revestimiento de silicona contribuye a una mayor comodidad anatómica.
El diseño de los modelos maleables o semirrígidos busca permitir el posicionamiento del dispositivo durante el uso habitual. La durabilidad y el rendimiento pueden variar según el modelo, las características del implante, las condiciones clínicas y la forma de uso. Cuando se presenten datos de estudios, estos deben ir acompañados de la referencia correspondiente e interpretarse en el contexto de las poblaciones evaluadas, sin extrapolarlos a todos los casos.
En cambio, la prótesis peniana inflable está fabricada con silicona de alta resistencia, y sus componentes (bomba escrotal, reservorio y cilindros) se desarrollan para uso continuado, pero, debido a su complejidad, puede presentar fallos mecánicos, bloqueo de la bomba o fuga de solución salina.
Ambos los tipos de prótesis peniana pueden incluir recubrimientos antimicrobianos, con el objetivo de reducir el riesgo de infección, una de las principales causas de reemplazo precoz del implante.
Tipo de cirugía
Existen diferentes enfoques para la colocación de la prótesis peniana. En algunos casos, el implante peniano es realizado de forma aislada. Sin embargo, cuando hay curvatura, afinamiento o deformidad asociada, como en la enfermedad de Peyronie, puede ser necesario realizar previamente la reconstrucción peniana.
La cirugía con reconstrucción peniana no se limita a la colocación de la prótesis. La técnica busca tratar las deformidades que pueden comprometer la rigidez y el alineamiento del pene.
Por eso, es importante que el procedimiento sea evaluado por un cirujano experimentado. Ese conocimiento permite definir cuándo el paciente necesita un enfoque reconstructivo asociado, de acuerdo con cada anatomía y con los objetivos del tratamiento.
La experiencia del cirujano también es importante para el seguimiento posoperatorio y para las orientaciones relacionadas con el dispositivo y la práctica sexual.
Anatomía del paciente
La anatomía peniana es uno de los elementos considerados en la planificación del implante y en la definición de la estrategia quirúrgica, siempre de acuerdo con la evaluación individualizada del paciente.
En casos de penes más largos, por ejemplo, es necesario utilizar prótesis con diámetro compatible, porque los cilindros muy finos pueden no ser lo suficientemente firmes, lo que aumenta el riesgo de doblamiento durante la relación sexual.
Cuando el pene es delgado y no soporta un implante de mayor diámetro, puede indicarse la reconstrucción peniana.
Este procedimiento se realiza mediante incisiones de relajación en la túnica albugínea, la capa interna del pene. Las incisiones relajan el tejido, permitiendo la expansión del pene para una prótesis peniana más ancha.
Hábitos del paciente
Los hábitos de uso y cuidado también pueden influir en la necesidad de mantenimiento de la prótesis peniana.
En el caso de la prótesis peniana maleable o semirrígida, la forma en que el paciente posiciona el pene dentro del calzoncillo o la posición en que duerme puede afectar la integridad del dispositivo con el tiempo. Lo ideal es colocar el pene hacia un lado o hacia abajo y evitar dormir boca abajo.
En la prótesis peniana inflable, la aplicación de fuerza excesiva para activar la bomba o manipular los cilindros puede acelerar el desgaste de los componentes.
¿Cuándo buscar evaluación urológica para revisión o mantenimiento de la prótesis peniana?

Aunque no es tan común, el implante peniano puede presentar fallas.
Siempre que aparezcan señales de que la prótesis peniana ha dejado de funcionar como se espera, es importante buscar evaluación especializada. En algunos casos puede ser necesaria una revisión quirúrgica o el reemplazo de la prótesis, según el tipo de implante y la causa del problema.
La evaluación de cambios en el funcionamiento de una prótesis peniana debe ser realizada por urólogo habilitado, que podrá analizar el dispositivo, los síntomas presentados y las alternativas de seguimiento o tratamiento adecuadas a cada caso.
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