La falectomía es la cirugía para la amputación parcial o total del pene. Es realizada por un urólogo y está indicada en casos de cáncer de pene, accidentes, traumas severos y lesiones graves. Continúe leyendo para obtener más información y descubrir cómo sigue la vida después del procedimiento.
La falectomía, un procedimiento de amputación parcial o total del pene, puede ser necesaria en situaciones extremas, como el cáncer de pene o traumas graves.
Aunque es un tema delicado, comprender en qué consiste este procedimiento, sus impactos y las posibilidades de adaptación es esencial para quienes enfrentan esta experiencia o buscan prevenirla. Continúe leyendo para descubrir cómo la vida puede continuar incluso después de un evento tan desafiante.
¿Qué es la falectomía?
La falectomía (o penectomía) es la extirpación total o parcial del pene, generalmente recomendada en casos de cáncer, fracturas graves del pene o mutilación.
¿Cuándo está indicada la extirpación del pene?
La amputación del pene está estrechamente relacionada con el cáncer de pene. Sin embargo, los accidentes, traumas, lesiones graves y fracturas severas del pene también son condiciones que pueden requerir la extirpación del órgano genital masculino.
Según datos de la Sociedad Brasileña de Urología, Brasil registró 6.456 amputaciones de pene entre 2014 y 2023.
Preparación para la cirugía
- Ayuno de al menos 8 horas o según las indicaciones del médico, incluyendo agua;
- Los hipertensos pueden tomar su medicamento para la presión arterial, preferiblemente sin agua;
- Los diabéticos deben suspender su medicación el día de la cirugía;
- Retirar relojes, anillos, pulseras, pendientes, piercings y pinzas para el cabello;
- Quienes usen prótesis dentales deben quitárselas.
- La eliminación del vello en la región púbica se realiza el día del procedimiento por un profesional de enfermería.
¿Cómo se realiza la amputación del pene?
La amputación del pene se lleva a cabo por un urólogo en un entorno hospitalario.
El paciente recibe anestesia general o epidural, esta última bloqueando el dolor de la cintura hacia abajo.
En la extirpación parcial del pene, el médico extrae el glande y conserva el cuerpo del pene. En la amputación total, el pene se elimina por completo y el médico crea una abertura en el perineo para que el paciente pueda orinar.
En algunos casos de cáncer de pene, también puede realizarse la emasculación, que es la extracción de los testículos.

Cuidados postquirúrgicos
El paciente permanece hospitalizado 1 o 2 días después de la cirugía. El catéter urinario debe mantenerse durante 14 días y el drenaje de sangre, según las indicaciones del médico.
En casa, la recuperación de la falectomía incluye:
- Evitar actividades intensas y no cargar peso durante seis semanas;
- Tomar la medicación prescrita por el médico;
- Mantener la cicatriz limpia y seca.
Si se presentan fiebre, enrojecimiento, hinchazón, pus, dolor o hemorragias intensas, se debe buscar atención médica de inmediato.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación?
La recuperación de la falectomía varía según el paciente, pero generalmente es de 4 a 6 semanas.
Vida después de la extirpación parcial del pene
Después de la amputación parcial, muchos hombres conservan la función urinaria y pueden retomar su actividad sexual. Sin embargo, es importante discutir con el médico las posibles alteraciones y expectativas individuales, ya que los resultados pueden variar.
Vida diaria
En la vida diaria, la función urinaria generalmente no se ve afectada, aunque algunos hombres comienzan a orinar sentados.
Además, la autoestima puede verse afectada. Buscar apoyo psicológico a través de la psicoterapia puede ser de gran ayuda para recuperar la confianza.
Los hombres en relaciones deben mantener una comunicación abierta con su pareja. Esto es fundamental para reconstruir la intimidad y explorar posibilidades más allá de la penetración.
Sexo y libido
Si los testículos están intactos, la libido generalmente permanece, ya que está regulada por la testosterona, una hormona producida en los testículos.
El retorno a las relaciones sexuales generalmente ocurre aproximadamente dos meses después de la cirugía, dependiendo de la recuperación individual y las indicaciones del médico.

Vida después de la amputación total del pene
La extirpación total del pene requiere ajustes físicos y emocionales más intensos. Por ejemplo, para orinar, el hombre debe hacerlo sentado. Además, la penetración ya no es posible.
Vida diaria
La amputación total del pene puede generar sentimientos de tristeza, enojo, frustración y angustia. Un cambio importante en la vida diaria es la necesidad de orinar sentado.
Sexo y libido
El cambio más significativo tras la amputación total del pene está relacionado con la actividad sexual, ya que la penetración ya no es posible.
La pareja debe explorar nuevas formas de satisfacción, incluyendo el uso de juguetes sexuales. El asesoramiento psicológico es fundamental durante este periodo inicial.
¿Cómo prevenir la amputación del pene?
El cáncer de pene es poco común, pero según la Revista Brasileña de Oncología, la falta de higiene íntima y las ETS no tratadas son factores de riesgo.
Por lo tanto, para prevenir la amputación del pene, es fundamental mantener una buena higiene, realizar autoexámenes mensuales y programar chequeos regulares con un urólogo.
La falectomía es un procedimiento que impacta significativamente la vida de quienes lo experimentan. Con el cuidado médico adecuado, apoyo emocional y la ayuda de personas cercanas, es posible adaptarse y encontrar nuevos caminos hacia la autoestima, la sexualidad y el bienestar.
Más importante aún, la prevención es el mejor remedio. La salud masculina merece atención, y puede empezar a cuidarla desde hoy.
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