La baja libido, la fatiga y la disfunción eréctil son los principales síntomas del hipogonadismo masculino, una condición caracterizada por la baja producción de hormonas sexuales.
El hipogonadismo es una condición que puede ocurrir a cualquier edad y es más común de lo que parece.
Puede afectar tanto a hombres como a mujeres. En el hipogonadismo masculino, puede haber interferencia en el desarrollo de características físicas típicas, testosterona baja en hombres y dificultad para concebir.
Identificar la condición de forma temprana permite buscar el tratamiento más adecuado, lo que puede contribuir a un mejor manejo clínico. A continuación, conoce más sobre el hipogonadismo.
¿Qué es el hipogonadismo?
El hipogonadismo es una condición médica caracterizada por el mal funcionamiento de las gónadas, que genera producción insuficiente de hormonas sexuales.
En los hombres, las gónadas son los testículos; en las mujeres, los ovarios.
Estas hormonas son esenciales para la función reproductiva. Además de afectar la reproducción, este trastorno hormonal también impacta el mantenimiento de las características sexuales secundarias, como los cambios corporales de la pubertad.
En los hombres, el hipogonadismo puede dificultar el crecimiento de vello facial y corporal, los cambios de voz, el aumento de la masa muscular y la distribución de la grasa corporal.
Existen dos tipos principales de hipogonadismo:
- Hipogonadismo primario: también llamado insuficiencia gonadal primaria, ocurre cuando el problema está en las propias gónadas y puede deberse a factores genéticos, infecciones, lesiones o tratamientos médicos que dañan los testículos.
- Hipogonadismo secundario: la disfunción se ubica en el hipotálamo o la hipófisis, regiones cerebrales que regulan la actividad gonadal mediante la liberación de hormonas que estimulan la producción de hormonas sexuales.
Síntomas del hipogonadismo masculino
Los síntomas del hipogonadismo en el hombre pueden variar según la edad de inicio. También pueden variar en intensidad y no necesariamente estarán presentes en todos los pacientes diagnosticados.
Entre los principales síntomas posibles se incluyen:
- Infertilidad con reducción de la producción de espermatozoides, dificultando la capacidad reproductiva;
- Disminución de la libido (reducción del deseo sexual);
- Disfunción eréctil (dificultad para lograr erecciones);
- Disminución de la densidad ósea, con mayor riesgo de osteoporosis y fracturas;
- Pérdida de masa muscular y/o aumento de la grasa corporal;
- Cambios de ánimo, como depresión, irritabilidad y ansiedad;
- Fatiga;
- Reducción del crecimiento de vello facial, púbico y corporal.

Causas y factores de riesgo
El hipogonadismo masculino puede involucrar problemas en las propias gónadas (primario) o en las regiones cerebrales que regulan la producción hormonal (secundario).
Los principales factores de riesgo son el envejecimiento, los antecedentes familiares, las enfermedades crónicas, el consumo de alcohol y el sedentarismo.
Entre las causas más probables del hipogonadismo primario se encuentran:
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- Enfermedades genéticas, como el síndrome de Klinefelter, que implica la presencia de un cromosoma X adicional en los hombres;
- Enfermedades autoinmunes que pueden llevar al sistema inmunitario a atacar los testículos;
- Enfermedades crónicas, como insuficiencia renal o hepática, que pueden afectar la función testicular;
- Traumas, lesiones o infecciones (como la orquitis, que puede ser causada por el virus de las paperas) en los testículos, afectando su capacidad de producir testosterona;
- Tratamientos invasivos contra el cáncer, como radioterapia o quimioterapia.
En el hipogonadismo secundario, las causas pueden ser:
- Problemas en el hipotálamo o la hipófisis, como tumores, lesiones, infecciones o afecciones como el síndrome de Kallmann;
- Enfermedades crónicas que alteran indirectamente la regulación hormonal;
- Desnutrición y trastornos alimentarios;
- Uso de ciertos medicamentos, como opioides o corticosteroides.
¿El hipogonadismo afecta la fertilidad masculina?
Aunque no siempre causa infertilidad, el hipogonadismo puede contribuir a problemas de fertilidad masculina.
Los testículos—principales órganos de la salud reproductiva masculina—se ven afectados, lo que resulta en producción insuficiente de testosterona.
Dado que esta hormona es importante para la libido y la función eréctil, los hombres con hipogonadismo pueden tener dificultades en la actividad sexual.
Además, puede haber reducción en la producción de espermatozoides o un recuento bajo. La calidad del semen también puede verse afectada en cuanto a motilidad y estructura.

¿Cómo se diagnostica el hipogonadismo?
Para el diagnóstico, el urólogo realiza una evaluación clínica considerando antecedentes personales y familiares, síntomas, trastornos hormonales previos, hábitos de vida y medicamentos en uso.
También se evalúan la distribución del vello, el tamaño testicular y el desarrollo muscular.
Pueden ser necesarios exámenes adicionales para valorar la gravedad y determinar la causa.

Si se sospecha un tumor u otra anomalía estructural en la hipófisis o el hipotálamo, puede solicitarse resonancia magnética o tomografía computarizada de la cabeza.
En algunos casos, el médico puede solicitar un ultrasonido testicular para evaluar la anatomía de los testículos y detectar posibles anomalías.
En casos congénitos o cuando se sospecha una condición genética como el síndrome de Klinefelter, pueden recomendarse pruebas genéticas.
Si también hay infertilidad, puede realizarse un análisis de semen para evaluar recuento, motilidad y morfología.
Tratamiento del hipogonadismo masculino
Los tratamientos varían según la causa. También dependen de la gravedad de los síntomas y de los objetivos del paciente, especialmente si existe deseo de paternidad.
Cuando el hipogonadismo es primario, puede considerarse la Terapia de Reemplazo de Testosterona (TRT), con administración por inyecciones intramusculares, parches o geles transdérmicos, o por vía oral.
Este enfoque busca restablecer los niveles hormonales y puede ayudar en el control de síntomas como la baja libido, la fatiga y cambios en la composición corporal.
Para la infertilidad, pueden emplearse terapias que estimulan la producción de espermatozoides (FSH y LH) o técnicas de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV).

Cuando el hipogonadismo es secundario, pueden añadirse hormonas como FSH y LH para estimular la producción de testosterona y espermatozoides.
Si el hipogonadismo secundario se debe a tumores hipofisarios, hipotiroidismo u obesidad, tratar la condición subyacente puede ayudar a restaurar la función hormonal.
¿Qué puedes hacer para reducir riesgos y efectos del hipogonadismo?
Algunos hábitos saludables pueden apoyar la salud hormonal masculina y el manejo adecuado del hipogonadismo, como:
- Adoptar un estilo de vida saludable con alimentación equilibrada y ejercicio regular;
- Controlar enfermedades crónicas;
- Evitar la exposición a sustancias nocivas y realizar controles médicos periódicos.
Recuerda que no siempre es posible prevenir el hipogonadismo, especialmente cuando las causas son genéticas o derivadas de condiciones médicas específicas.
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El hipogonadismo y otras condiciones que afectan la salud del hombre pueden tener impacto negativo en la vida. Informarse sobre diagnóstico y opciones de tratamiento es el primer paso para comprender y manejar estas situaciones.
El Dr. Paulo Egydio es urólogo con más de 25 años de experiencia en el cuidado de pacientes con condiciones que afectan la salud sexual y reproductiva masculina.
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