La enfermedad de Peyronie representa un desafío relevante para la salud sexual masculina, afectando no solo la anatomía del pene, con curvaturas anormales, sino también el bienestar físico y emocional del paciente. En muchos casos, la condición puede causar dolor durante las erecciones e impactar negativamente la vida sexual y la autoestima.
La enfermedad de Peyronie puede suscitar dudas sobre sus síntomas, la evolución y las opciones de seguimiento o tratamiento. Esta guía presenta información general sobre la condición y explica por qué una evaluación clínica individualizada es relevante para aclarar cada caso.
Siga leyendo y comprenda todo sobre el tema en la guía a continuación!
Enfermedad de Peyronie: ¿cuándo es un problema la curvatura del pene?
La enfermedad de Peyronie es una condición adquirida caracterizada por la formación de placas fibrosas en la túnica albugínea, que pueden asociarse a curvatura, acortamiento u otras deformidades penianas durante la erección. Su origen es multifactorial y, en algunos casos, puede haber antecedentes de trauma o microtrauma; la intensidad y la forma de la deformidad varían entre pacientes.La enfermedad se caracteriza por una cicatriz en la túnica albugínea, el tejido que recubre el mecanismo de erección del pene, y suele manifestarse por medio de fibrosis. Así, con el paso del tiempo, esa cicatriz deja el tejido peneano con menor elasticidad, lo que resulta en una deformidad que solo es perceptible durante la erección.
La evolución de la curvatura varía entre pacientes. En algunos casos, puede haber dolor durante la erección, aumento de la deformidad o impacto en la actividad sexual; en otros, la condición puede mantenerse estable. La necesidad de seguimiento o tratamiento debe definirse tras una evaluación clínica individualizada.
¿Cómo surgió el término Peyronie?
Diagnosticada y descrita por primera vez en 1743, la enfermedad tomó el nombre del primer médico que la diagnosticó, François Gigot de La Peyronie, que tuvo pacientes célebres, como el rey de Francia Luis XV.
¿Qué causa la enfermedad de Peyronie?
La enfermedad de Peyronie puede estar asociada a varios factores, incluidos cambios en la cicatrización, antecedentes de trauma peneano, determinadas condiciones de salud y otros elementos individuales. La observación de alteraciones por parte del propio paciente puede justificar una consulta, pero no permite confirmar la causa ni establecer el diagnóstico, que depende de una evaluación clínica adecuada.
El avance de la edad y los problemas de erección
Con el paso de los años, es común que los hombres experimenten cambios naturales en el cuerpo, y esto incluye la salud sexual. La producción de colágeno disminuye, la circulación sanguínea puede verse comprometida y los niveles hormonales también sufren alteraciones.
Algunos factores pueden estar asociados a una mayor vulnerabilidad a microtraumas peneanos durante la actividad sexual. La repetición de microtraumas es una hipótesis considerada en parte de los casos, pero la formación de placas fibrosas y la evolución hacia la enfermedad de Peyronie dependen de múltiples factores y requieren evaluación clínica.
Además, el avance de la edad suele venir acompañado de dificultades en la erección, que hacen que el pene sea menos rígido y, por lo tanto, más vulnerable a doblamientos o lesiones durante el sexo. La repetición de estas situaciones puede iniciar un proceso de cicatrización interna que, con el tiempo, genera curvatura y malestar.
Traumas, fracturas y la fibrosis peneana
La incidencia de traumatismos y fisuras en el pene predispone a la formación de la fibrosis peniana. Esto ocurre, normalmente, durante el acto sexual, sobre todo cuando el hombre está en una posición que no le permite el control de la situación.
En esos momentos, la atención a los movimientos y el uso de lubricación artificial son esenciales para que todo fluya bien en la hora H, incluso cuando no hay problemas para mantener el pene erecto.
Cuando está acompañado de una curvatura congénita del pene, sin embargo, los cuidados deben redoblarse. Por eso, observe si el pene se sale con frecuencia y consulte a un urólogo si esto sucede. Recuerde que esta es una situación bastante común en hombres con una curvatura acentuada, pero el calor del momento hace que este síntoma pase desapercibido.
Además, las fisuras provocadas por los traumatismos o la fractura peniana tienden a iniciar o empeorar aún más la curvatura del pene, y pueden incluso agravar un problema inicialmente más simple hasta convertirse en la enfermedad de Peyronie.
Es decir, al experimentar dificultad en las relaciones sexuales o dolor durante el acto, consultarse con un urólogo para una evaluación presencial es más que necesario para que se le den otras orientaciones.
Diabetes y la enfermedad de Peyronie
Los hombres con diabetes deben tener un cuidado extra con la enfermedad de Peyronie. Esto porque el aumento de glucosa en la sangre provoca daños en el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
Como consecuencia, favorece la aparición de fibrosis sin que haya habido un traumatismo en el pene; dificulta la cicatrización; además de ser la principal causa de la disfunción eréctil. Todos estos factores, juntos, están relacionados con las causas de la enfermedad de Peyronie.
Una erección de calidad está directamente relacionada con el flujo de sangre dentro del pene, por eso es importante controlar la enfermedad para que los vasos sanguíneos y los nervios que dan sensibilidad en la región genital estén saludables.
Cirugías en la próstata y la enfermedad de Peyronie
El tratamiento para el cáncer de próstata implica intervenciones que pueden acarrear consecuencias perjudiciales para la salud del hombre. Algunas de ellas están directamente asociadas con las causas de la enfermedad de Peyronie.
La disfunción eréctil y la aparición de fibrosis en el pene son ejemplos de ello, y también pueden provocar el acortamiento del pene. Por eso, es importante abordar las consecuencias provocadas por el cáncer de próstata, como la pérdida de rigidez, tamaño y calibre del pene, ya que contribuyen al surgimiento de deformidades penianas y al empeoramiento progresivo de la enfermedad de Peyronie.
Tipos de curvatura del pene
Además de la enfermedad de Peyronie, existe otro factor que puede dejar el pene torcido, de origen genético: la curvatura congénita o pene curvo del joven.
En este caso, la elasticidad del tejido peniano ya se forma con una diferencia entre ambos desde el nacimiento. Sin embargo, en la curvatura congénita la tortuosidad solo se notará durante la pubertad, debido al desarrollo del pene, a la mayor frecuencia de erecciones y al inicio de la vida sexual.
Esto puede ser una característica perfectamente normal y sin riesgo de provocar complicaciones futuras.
En algunos casos, no hay necesidad de tratamiento. Porque el simple seguimiento y las precauciones durante las relaciones sexuales son esenciales para que el hombre continúe con una vida tranquila y satisfactoria.
También es importante señalar que la evaluación por parte de un urólogo es fundamental para ofrecer las orientaciones necesarias o para definir si será preciso realizar algún tipo de tratamiento para que el pene curvo del joven no evolucione hacia la enfermedad de Peyronie.
¿Cómo identificar los síntomas de la enfermedad de Peyronie?
Si su pene solía ser recto pero está volviéndose torcido, es señal de que algo no va bien con la salud de su genital. Aún más contundentes son los indicios de que el problema sea la enfermedad de Peyronie.
Sin embargo, no se preocupe: la enfermedad de Peyronie tiene cura, pero puede mitigarse o incluso evitarse cuando se diagnostica precozmente. Y para entender lo que está ocurriendo con su pene, es importante conocer los síntomas.
Así, al notar cualquiera de estos signos, busque ayuda médica para aumentar las probabilidades de un tratamiento eficaz:
Nódulos o bulto en el pene
La presencia de nódulos en el pene puede indicar la formación de fibrosis peniana, también conocida como tejido cicatricial.
Las placas superficiales pueden percibirse mediante la palpación y normalmente se forman en la parte superior del pene, pero también pueden aparecer en la parte inferior o en los lados. Por eso, esté atento a su aparición; a menudo es posible identificarlas mediante el autoexamen, al palpar el pene en estado flácido.
Por otro lado, situaciones como fibrosis más profundas pueden formar una especie de bulto en el interior del pene. Generalmente, estas solo se identifican tras un examen detallado de los cuerpos cavernosos, estructuras internas del pene responsables de la erección.
Dolor en el pene durante la erección
Dolores frecuentes en el pene durante la erección pueden ser el indicio de una situación más grave, como la fase inflamatoria de la enfermedad de Peyronie.
La consulta con un urólogo, en ese caso, puede identificar el problema para ofrecer las orientaciones necesarias.
Inicio de la disfunción eréctil
La dificultad de erección no es solo un indicador de la enfermedad de Peyronie, también puede ser su causa. Cuando el pene no está lo suficientemente rígido en el momento de la penetración, puede sufrir traumas o microtraumas que, con el tiempo, se transforman en un nódulo y evolucionan hacia la curvatura del pene adquirida.
Además, si el paciente ya tiene la enfermedad de Peyronie, la erección también podría verse afectada y la curvatura podría empeorar aún más.
Disminución, afinamiento o acinturamiento del pene
La fibrosis del pene está directamente asociada a una menor elasticidad de los tejidos y, por consiguiente, a síntomas como reducción del tamaño, del grosor o afinamiento del miembro.
Si esto ocurre, es fundamental dejar la vergüenza a un lado y buscar ayuda médica. Al fin y al cabo, cuanto antes se diagnostique el problema, mayor será la posibilidad de retomar una vida sexual saludable y satisfactoria.
Curvatura del pene acentuada
Normalmente, la curvatura causa problemas cuando supera los 30 grados. Por lo tanto, si empeora y hace imposible el sexo, es momento de consultar a un especialista.
Si provoca dolores en usted o en su pareja, eso también es un indicio de que la salud del pene no está bien.
¿Cuáles son las consecuencias de la enfermedad de Peyronie?
En la enfermedad de Peyronie, el hombre presenta una fibrosis en la túnica albugínea o en el interior del cuerpo cavernoso que conlleva algunas consecuencias, como dificultad para tener/mantener erecciones, afinamiento del pene, movimientos cortos, entre otros.
Es decir, problemas que interfieren tanto en la anatomía como en la funcionalidad del pene. Por eso, es importante tratar la enfermedad de Peyronie lo antes posible, ya que estos aspectos están directamente relacionados con la satisfacción sexual y la autoestima del hombre.
Conozca otras consecuencias:
Curvatura del pene acentuada
La posición en la que se encuentra la fibrosis dentro del pene impactará, directamente, en su anatomía.
Esto se debe a que provoca una diferencia en la elasticidad de los tejidos del pene, lo que puede causar o acentuar la curvatura hacia los lados, hacia abajo o hacia arriba, en dirección al ombligo. Si esta fibrosis no se trata, el pene seguirá torciéndose hasta un punto que impide totalmente la penetración.
Disminución, afinamiento o acinturamiento del pene
De la misma manera que la fibrosis altera la curvatura del pene, también provoca su disminución, afinamiento e incluso acinturamiento. Por ese motivo, es importante tratar no solo la fibrosis, sino también todos los impactos causados en la anatomía del pene.
En estos casos, es posible realizar incisiones de relajación para expandir los tejidos, posibilitando la recuperación de las medidas perdidas.
Dificultad para tener y mantener la erección
Con una fibrosis que dificulta la circulación sanguínea, es bastante posible que el hombre con enfermedad de Peyronie también presente dificultades para mantener una erección, o incluso para lograrla.
Esto debe evaluarse antes de realizar la cirugía para tratar la fibrosis, pues si existe disfunción eréctil vinculada a la enfermedad, será necesaria la colocación de una prótesis peniana para que el hombre recupere su vida sexual. Esto también tiene el objetivo de evitar que el pene desarrolle nuevas fibrosis y vuelva a curvarse en el futuro.
Dolores o molestias en la pareja
Con el pene torcido, la penetración se vuelve un acto menos cómodo tanto para el paciente como para su pareja.
La curvatura acentuada hace que el movimiento de vaivén provoque dolores o molestias en la otra persona, ya que el pene no está en su anatomía natural, adecuada para el sexo.
Posiciones restringidas y movimientos cortos
Cuando la enfermedad de Peyronie no impide totalmente las relaciones sexuales, puede restringir, y mucho, las posibilidades de posiciones y movimientos realizados. Esto se debe a que el hombre tendrá que preocuparse constantemente por encontrar una forma en que el encaje sea posible, además de tomar cuidado extra para no causar otros traumatismos peneanos, lo que podría agravar aún más la curvatura del pene.
Tratamiento para Peyronie: ¿medicamentos, inyecciones o cirugía?
Como decimos, la enfermedad de Peyronie, aunque pueda asustar, puede ser tratada. Pero ¿cómo puede hacerse realmente? Revise a continuación:
Tratamientos clínicos para la enfermedad de Peyronie
Existen varias razones por las que los pacientes con la enfermedad de Peyronie deben consultar a un urólogo. El hecho de que la condición pueda atenuarse o incluso evitarse con un seguimiento médico adecuado está entre las principales.
Para empezar, es importante que el hombre entienda la necesidad de realizar consultas periódicas con el urólogo desde la adolescencia. Al fin y al cabo, este hábito contribuye a una buena orientación sobre el inicio de la vida sexual, ya que ayuda a identificar alteraciones hormonales y posibles problemas de erección, una de las principales causas de la enfermedad de Peyronie.
Por cuestión cultural, sin embargo, esto normalmente no ocurre. Por esa razón, es frecuente que el paciente llegue al consultorio del urólogo con quejas graves, y muchas veces el diagnóstico sea la enfermedad de Peyronie.
Y como no hubo asesoramiento profesional sobre las formas de tratar la etapa inicial de la enfermedad, algunos hábitos y actitudes equivocadas contribuyen a agravar el caso, causando mayores molestias físicas y afectando también el aspecto psicológico y la autoestima del paciente.
Cuando se diagnostica al inicio, el control de la enfermedad de Peyronie puede realizarse con el uso de medicamentos y el seguimiento de los resultados durante un periodo medio de 6 meses. Durante este proceso, el hombre recibirá indicaciones específicas para impedir que la enfermedad empeore y, si hay necesidad de cirugía para corregir la curvatura del pene, ya estará preparado para realizar el procedimiento y el médico tendrá todo el detalle de la enfermedad para un tratamiento más certero.
Tratamientos quirúrgicos para enderezar el pene
Cuando la enfermedad de Peyronie llega a la segunda fase, también conocida como fase cicatricial, el tratamiento clínico probablemente ya no tendrá efecto. En ese caso, se indica la realización de un procedimiento quirúrgico.
La cirugía puede resolver la curvatura pronunciada y la disminución del tamaño del pene causada por la enfermedad de Peyronie. Además, puede corregir el estrechamiento y los problemas de disfunción eréctil. Normalmente, el procedimiento se realiza con anestesia local y el paciente recibe el alta el mismo día.
El método quirúrgico mediante múltiples incisiones consiste en la expansión de los tejidos del pene para recuperar tamaño y calibre. Existen diversos métodos capaces de ofrecer un pene recto y funcional. No obstante, para ello es esencial conversar con un especialista para definir cuál es el tratamiento más indicado para su caso.
Ecografía con Doppler
El primer paso en la búsqueda del tratamiento es la realización de un examen de ecografía con Doppler de los cuerpos cavernosos.
Se trata de un examen que medirá la funcionalidad del pene con una erección inducida y una ecografía color en alta definición. Esta ecografía ofrecerá imágenes del interior del pene para que el especialista verifique la existencia de fibrosis, si son superficiales o profundas, si hay algún problema de erección asociado, así como medir la vascularización del pene, es decir, cómo está la circulación de sangre dentro de él.
Con este resultado en la mano, será posible identificar la etapa de la enfermedad de Peyronie para definir si el tratamiento se iniciará con el uso de medicamentos o si lo más indicado será pasar directamente a la cirugía.
El examen también proporciona el grado exacto de la curvatura del pene e identifica la región que será necesario expandir para su corrección, así como si existen otros factores asociados, como disfunción eréctil, disminución del tamaño y afinamiento del pene.
Cirugía para la enfermedad de Peyronie: ¿cómo funciona el pre y postoperatorio?
El pre y postoperatorio de la cirugía para la enfermedad de Peyronie exigen algunos cuidados para que la recuperación del paciente se produzca de forma plena. No obstante, es importante aclarar que no todo hombre con el pene curvado necesita tratamiento. Es decir, si el paciente es diagnosticado con la enfermedad de Peyronie, el tratamiento no tiene por qué ser necesariamente quirúrgico, que generalmente se indica cuando la curvatura dificulta y/o imposibilita las relaciones sexuales.
Como todo proceso quirúrgico genera dudas sobre la preparación y el temor a ingresos y anestesias, es importante conocer los preparativos para el procedimiento, cómo se realiza y los cuidados que deben tomarse en el postoperatorio. Revise:
Antes de la cirugía
Al ser diagnosticado, el paciente es remitido a un examen de ecografía con Doppler de los cuerpos cavernosos, que evalúa la funcionalidad del pene con una erección inducida y además verifica la condición de las fibrosis, la circulación de sangre dentro del pene y el grado de la curvatura.
En caso de identificarse un cuadro de disfunción eréctil asociado a la enfermedad de Peyronie, la colocación de un implante de pene puede indicarse para resolver la situación en el mismo procedimiento. Claro que esta opción solo se considerará para pacientes que ya hayan intentado el uso de medicamentos para estimular la erección sin resultados satisfactorios.
Todo este estudio es necesario para que el médico tenga un panorama detallado de cómo está la curvatura del pene y programe paso a paso la cirugía. Después de eso, solo queda fijar la fecha y esperar.
El procedimiento no exige grandes preparativos. Como en toda cirugía, será necesario realizar análisis de sangre, de orina y una evaluación cardiológica para evitar cualquier contratiempo.
También es importante que los niveles de glucosa estén controlados para evitar dificultad en la cicatrización y el riesgo de infección. Además, el médico orienta al paciente sobre la higiene de la zona púbica con jabón antibacteriano, que debe realizarse durante dos días antes de la cirugía.
Por último, se solicita un ayuno de ocho horas, tanto de alimentos sólidos como líquidos. Con esto hecho, basta con tener una buena noche de sueño y relajarse, pues todo estará bajo control.
El día de la cirugía
El procedimiento para corregir la curvatura de la enfermedad de Peyronie no es largo. En realidad, la cirugía dura entre 2 y 3 horas y se realiza solo con sedación y anestesia local. Por lo general, el paciente ingresa en el hospital temprano por la mañana y es posible que al comienzo de la tarde ya esté autorizado a irse a casa.
El raspado del vello pubiano se realiza en el quirófano por el médico y su equipo. Por lo tanto, no es necesario preocuparse por ello, ya que tendrán el máximo cuidado para que no exista ningún riesgo de infección.
Depois da cirurgia
El posoperatorio de la enfermedad de Peyronie tampoco es complicado. La revisión con el médico ocurre el mismo día de la cirugía, en el período de la tarde. En esta consulta, el médico evaluará el resultado de la cirugía y dará las últimas orientaciones para que la cicatrización ocurra de la mejor manera posible.
El pene quedará con un vendaje y no será necesario retirarlo durante los primeros cinco días. Tras ese periodo, la venda debe cambiarse diariamente durante cinco días más. Debido a la simplicidad del cambio, no es necesario que el paciente vuelva al médico para realizarlo: es posible hacerlo solo, en pocos minutos.
Hay tres etapas para que el paciente vuelva a su vida normal: entre 7 y 10 días es posible regresar al trabajo (si no exige esfuerzo físico), a partir de 30 días ya se pueden retomar las actividades físicas y entre 45 y 60 días podrá retomar la vida sexual tras evaluación médica.
* Esta estimativa puede variar de un caso a otro, según la recuperación del organismo de cada paciente.
El proceso de recuperación se simplifica aún más, ya que los puntos quirúrgicos son reabsorbibles, evitando que el paciente experimente cualquier molestia en el futuro o durante la relación sexual. En aproximadamente dos meses, todos ellos ya habrán caído naturalmente.
Tratamiento de la enfermedad de Peyronie: ¿con o sin prótesis peniana?
La prótesis peniana es una solución indicada en los casos en que la enfermedad de Peyronie provoca fibrosis, curvatura acentuada del pene y disfunción eréctil. En efecto, ayuda a restaurar la rigidez axial del pene tras la corrección de la curvatura, previniendo nuevos traumatismos.
Aunque aún existe cierta resistencia por falta de información o por prejuicios, el implante puede ser fundamental para recuperar la función sexual y la calidad de vida. Normalmente, la colocación de la prótesis se realiza en el mismo procedimiento quirúrgico de corrección de la curvatura, sin exigir etapas adicionales para el paciente.
Existen diferentes tipos de prótesis, como la maleable (o semirrígida) y la inflable, cada una con sus características. La prótesis maleable está compuesta por dos varillas flexibles que mantienen el pene en una posición ajustable, ofreciendo practicidad y bajo mantenimiento. La prótesis inflable permite inflar y desinflar el pene mediante una bomba en el escroto, proporcionando mayor discreción, aunque requiere un poco más de cuidado en su manejo. La elección del modelo ideal depende de factores como la preferencia del paciente, estilo de vida, condición médica y coste.
En algunos casos iniciales o más leves, el tratamiento puede realizarse con medicamentos antiinflamatorios o para mejorar la circulación del pene, pero esos métodos son paliativos. Cuando no hay una mejoría satisfactoria con los tratamientos clínicos, la cirugía con implante peniano —a menudo asociada a la reconstrucción del pene— pasa a ser la alternativa más eficaz para devolver la función sexual y el bienestar al paciente.
Os cuidados com o autodiagnóstico
Tenga cuidado al autodiagnosticarse, pues no es posible conocer la situación real de la salud del pene sin antes realizar exámenes específicos para ello. En efecto, la enfermedad de Peyronie puede estar vinculada a otros problemas y un urólogo con experiencia en el área sabrá indicar el tratamiento ideal.
Por lo tanto, al sentir algún síntoma que indique la enfermedad de Peyronie, como la presencia de nódulos o bulto en el pene, su disminución y adelgazamiento, dolores durante la erección, disfunción eréctil o aumento de la curvatura, se recomienda que busque ayuda médica.
Recuerde: el autoexamen es bienvenido y necesario, pero no sustituye la consulta presencial.
Os motivos para visitar um urologista
Existen varias razones por las que pacientes con la enfermedad de Peyronie deben consultar a un urólogo, y el hecho de que la condición pueda mitigarse o incluso evitarse con un seguimiento médico adecuado está entre las principales.
Para empezar, es importante que el hombre entienda la necesidad de realizar consultas periódicas con el urólogo desde la adolescencia. En efecto, este hábito contribuye a una buena orientación sobre el inicio de la vida sexual, ya que ayuda a identificar desequilibrios hormonales y posibles problemas de erección, una de las principales causas de la enfermedad de Peyronie.
Por una cuestión cultural, sin embargo, eso normalmente no ocurre.
Es común que el paciente llegue al consultorio de un urólogo con quejas graves, y muchas veces el diagnóstico sea la enfermedad de Peyronie. Y dado que no hubo asesoramiento profesional sobre las formas de tratar la fase inicial de la enfermedad, algunos hábitos y actitudes erróneas contribuyen a agravar el caso, causando mayores molestias físicas y afectando también el aspecto psicológico y la autoestima del paciente.
Tratamiento para la enfermedad de Peyronie
Conozca algunas de las principales cuestiones sobre el tema:
Quando tratar o pênis que ficou torto com a Peyronie?
Es importante buscar a un médico especialista en la enfermedad de Peyronie lo antes posible. Esto se debe a que la curvatura trae implicaciones en la anatomía del pene que pueden causar dolores y bajar la autoestima, ya que, además de los síntomas físicos, también hay manifestaciones psicológicas relacionadas con la enfermedad.
Qual é a importância dos cuidados com o pênis torto desde jovem?
Cuidar del pene torcido desde joven es importante para identificar si la curvatura es natural o señal de alguna condición más grave, como la enfermedad de Peyronie. En muchos casos, la tortuosidad no causa dolor ni interfiere en la vida sexual, pero aun así es esencial mantener buenos hábitos, como el uso de lubricación, evitar movimientos bruscos y elegir posiciones seguras durante las relaciones sexuales. La evaluación con un urólogo ayuda a orientar al paciente, aclarar dudas y prevenir posibles complicaciones en el futuro, además de indicar el tratamiento adecuado cuando sea necesario.
¿La enfermedad de Peyronie puede afectar la fertilidad?
La enfermedad de Peyronie no afecta directamente la producción de espermatozoides ni la fertilidad, pero puede dificultar la relación sexual, lo que indirectamente impacta la capacidad de embarazar a una pareja. En los casos más severos, el dolor y la deformidad pueden impedir la penetración, siendo necesario tratamiento para restaurar la función sexual.
Los principales casos de la enfermedad de Peyronie
Las deformidades en el pene provocadas por la enfermedad de Peyronie pueden ser hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados. A veces, además, ocurren en más de un plano, provocando la disminución y el adelgazamiento del pene.
Por ese motivo, es fundamental realizar una evaluación detallada del pene antes de determinar el tratamiento. Un examen funcional, con erección inducida artificialmente, aportará información específica para ayudar al profesional de la salud a tomar una buena conducta terapéutica para su caso.
Casos de cirugías mal sucedidas, sin reconstrucción del pene
Si el profesional realiza la corrección del tamaño de los tejidos sin el principio geométrico, basándose en el lado menor para corregir la curvatura, podría ocasionar un pene más pequeño. Es común escuchar relatos de pacientes que perdieron tamaño en el calibre del pene después de la cirugía de Peyronie.
Para evitar este tipo de situación es importante preguntar al profesional de la salud qué método quirúrgico utilizará para corregir la deformidad y cuáles son las consecuencias que este procedimiento tendrá en relación con las medidas del pene.
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Cirugía para Peyronie: ¿cómo funcionan el preoperatorio y el postoperatorio?
El preoperatorio y el postoperatorio de la cirugía para la enfermedad de Peyronie requieren ciertos cuidados para que la recuperación del paciente se produzca de manera adecuada.
Sin embargo, es importante aclarar que no todo hombre con el pene curvado necesita tratamiento. Si el paciente es diagnosticado con la enfermedad de Peyronie, el tratamiento no necesariamente debe ser quirúrgico. El tratamiento quirúrgico, por lo general, se indica para el paciente cuyo grado de curvatura dificulta y/o imposibilita las relaciones sexuales.
Como todo procedimiento quirúrgico genera dudas sobre la preparación y recelo respecto a las internaciones y anestesias, es importante conocer los preparativos para el procedimiento, cómo se realiza y los cuidados que deben adoptarse en el postoperatorio.
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Antes de la cirugía
Al ser diagnosticado, el paciente es derivado a un examen de ecografía con Doppler de los cuerpos cavernosos, que evalúa la funcionalidad del pene con una erección inducida y además verifica la condición de las fibrosis, la circulación de sangre dentro del pene y el grado de la curvatura.
Si se identifica un cuadro de disfunción eréctil asociado a la enfermedad de Peyronie, la colocación de un implante peniano puede ser indicada para resolver la situación en el mismo procedimiento. Claro que esta opción solo se considerará para pacientes que ya hayan probado el uso de medicamentos para estimular la erección, pero sin resultados satisfactorios.
Todo este estudio es necesario para que el médico tenga un panorama detallado de cómo está la curvatura del pene y programe paso a paso la cirugía. Después de eso, solo queda fijar la fecha y esperar.
Vea también: Conozca las 04 principales cirugías penianas y las funciones de cada una
El procedimiento no exige grandes preparativos. Al igual que con toda cirugía, será necesaria la realización de análisis de sangre, orina y una evaluación cardiológica para evitar cualquier contratiempo.
Es importante que los niveles de glucosa estén controlados para evitar dificultades en la cicatrización y el riesgo de infección. El médico también orienta al paciente sobre la higiene de la región pubiana con un jabón antibacteriano, que debe realizarse durante los dos días previos a la cirugía. Además, se solicita un ayuno de ocho horas, tanto de alimentos sólidos como de líquidos.
Hecho esto, basta con tener una buena noche de sueño y relajarse, ya que todo estará bajo control.
El día de la cirugía
El procedimiento para corregir la curvatura por Peyronie no es largo. La cirugía dura entre 2 y 3 horas, se realiza solo con sedación y anestesia local. Generalmente el paciente ingresa al hospital por la mañana y es posible que a primera hora de la tarde ya sea dado de alta para ir a casa.
El rasurado del vello pubiano se realiza en el quirófano por el médico y su equipo. Por lo tanto, no es necesario preocuparse por ello, ya que tendrán el máximo cuidado para que no haya riesgo de infección.
Después de la cirugía
El postoperatorio de la enfermedad de Peyronie tampoco es complicado. El regreso al médico se realiza el mismo día de la cirugía, por la tarde. En esta consulta el médico evaluará el resultado de la cirugía y dará las últimas indicaciones para que la cicatrización ocurra de la mejor manera posible.
El pene quedará con un vendaje y no será necesario retirarlo durante los primeros cinco días. Tras ese período, la venda debe cambiarse diariamente durante cinco días más. Debido a la simplicidad del cambio, no es necesario que el paciente vuelva al médico para llevarlo a cabo. Es posible realizarlo por sí mismo en pocos minutos.
Hay tres etapas para que el paciente vuelva a su vida normal: entre 7 y 10 días es posible regresar al trabajo (si no exige esfuerzo físico), a partir de 30 días ya se pueden retomar las actividades físicas y entre 45 y 60 días podrá retomar la vida sexual tras evaluación médica.
* Esta estimación puede variar de caso a caso, de acuerdo con la recuperación del organismo de cada paciente.
El proceso de recuperación se simplifica aún más porque los puntos quirúrgicos son absorbibles, evitando que el paciente tenga cualquier molestia en el futuro o durante la relación sexual. En alrededor de dos meses, todos ellos ya habrán caído de forma natural.



