Edad y dificultad de erección: cómo cuidar la salud sexual

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Edad y dificultad de erección: cómo cuidar la salud sexual

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Disfunción eréctil después de los 50: cómo puede influir la edad en la salud sexual

¿A qué edad pueden empezar las dificultades de erección? La respuesta varía, pero algunos hombres pueden notar cambios en la erección alrededor de los 50 años. La edad es solo uno de los diversos factores asociados a la disfunción eréctil.

De acuerdo con el Estudio de la Vida Sexual del Brasileño (EVSB), la prevalencia de la disfunción eréctil en el grupo etario entre 50 y 59 años ya alcanza alrededor del 30–35% de los hombres.

Los hombres más jóvenes también pueden presentar el cuadro, pero la probabilidad aumenta con la edad. Tras los 70 años, cerca de la mitad de los brasileños tienen dificultad para tener o mantener la erección en el momento íntimo, según el estudio.

Países como Estados Unidos también buscan comprender a qué edad los hombres pueden experimentar cambios en la función eréctil y han observado patrones similares a los de Brasil.

Un estudio examinó la relación entre la disfunción eréctil y el envejecimiento en una comunidad de Boston. Los datos, recogidos en 2007, señalaron que la dificultad para la erección ocurre en el 10% de los hombres de 30-39 años, aumentando hasta el 59% en los hombres de 70-79 años.

Estudio anterior, de 1994, sobre envejecimiento masculino en Massachusetts, en Estados Unidos, reveló que la disfunción eréctil afectaba al 52% de los hombres de entre 40 y 70 años.

Las investigaciones sobre disfunción eréctil muestran que el avance de la edad y la dificultad para la erección van de la mano. Con el paso del tiempo, los hombres mayores son más propensos a condiciones de salud que afectan la erección.

Siga leyendo y conozca medidas que pueden contribuir a la salud sexual después de los 50 años.

Disfunción eréctil después de los 50: factores hormonales y deseo sexual

La disminución de los niveles de testosterona puede contribuir a una menor libido y ser uno de los factores asociados a la disfunción eréctil.

La testosterona ayuda a regular el deseo sexual y a mantener la función de los tejidos. Los estudios sugieren que los niveles de testosterona en hombres de 50 a 70 años son aproximadamente un 50% inferiores a los de hombres de 20 a 40 años.

La testosterona total en sangre varía según la edad. Los análisis de sangre solicitados por el médico indican la cantidad de la hormona en el organismo.

Las dificultades de erección relacionadas con la edad también pueden estar asociadas a los los medicamentos que toma una persona.

Algunos medicamentos utilizados en el tratamiento de la diabetes, hipertensión arterial, enfermedad de Parkinson o problemas cardíacos pueden estar asociados con alteraciones de la función eréctil. Esta posibilidad debe evaluarse de forma individual, teniendo en cuenta la medicación, el estado de salud y otros factores clínicos relevantes.

Los síntomas de disfunción eréctil también pueden agravarse en personas que reciben tratamientos que incluyen quimioterapia y analgésicos.

Cuadros psicológicos como depresión, ansiedad y estrés crónico también afectan la calidad de la erección.

Si existe duda sobre una posible relación entre la medicación en uso y alteraciones de la función eréctil, la situación debe discutirse con el médico responsable del seguimiento. No deben reducirse las dosis, interrumpir o sustituir medicamentos sin orientación clínica, pues esas decisiones dependen de la condición tratada, de los riesgos implicados y de las alternativas disponibles.

Edad y dificultad de erección

¿A qué edad pueden aparecer cambios en la erección?

¿En qué grupo de edad pueden los problemas de erección ocasionales evolucionar hacia una disfunción que puede requerir tratamiento?

Conviene distinguir que el conjunto de problemas de salud sexual masculina incluye, en términos generales, tres aspectos:

  • Disminución del interés sexual;
  • Factores emocionales que pueden afectar la actividad sexual;
  • Función eréctil (es decir, la capacidad de lograr y mantener una erección).

Los problemas orgánicos y emocionales relacionados con la función sexual pueden afectar a hombres más jóvenes. Estudios observacionales indican que la prevalencia de dificultades de erección tiende a aumentar con la edad, aunque la valoración debe considerar factores cardiovasculares, metabólicos, hormonales, psicológicos, conductuales y relacionados con la medicación.

Una investigación realizada en Harvard con cerca de 30 mil hombres observó que en solo el 2% de los participantes la dificultad comenzó antes de los 40 años, y solo el 4% informó que se desarrolló entre los 40 y los 49 años. Sin embargo, entre los 50 y los 59 años, el número de hombres con el problema aumentó abruptamente a 26% y llegó al 61% después de los 70 años.

Los hallazgos sugirieron que, aunque la libido también puede disminuir con la edad, el deseo sexual se preservó en general mejor que la función eréctil.

Cómo cuidar la salud sexual con el avance de la edad

Algunos cambios en el estilo de vida pueden contribuir a la salud cardiovascular, metabólica y sexual. No obstante, no permiten determinar ni asegurar hasta qué edad una persona mantendrá actividad sexual o función eréctil; las medidas adecuadas deben considerar el estado de salud y las necesidades de cada caso. Entre las estrategias habitualmente discutidas se encuentran:

  • Practicar actividad física con regularidad: alrededor de 40 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa cuatro veces por semana pueden favorecer la salud cardiovascular y, en consecuencia, la función eréctil. Entre los ejemplos se incluyen correr, nadar, ciclismo, caminar a paso ligero o ejercicios de resistencia combinados con actividad aeróbica.
  • Mantener el peso bajo control: Mantener un peso compatible con la salud puede formar parte de una estrategia global de prevención y control de factores de riesgo. En algunas personas, una reducción ponderal moderada puede asociarse a mejoras en parámetros de salud, pero los objetivos y la forma de alcanzarlos deben definirse según la evaluación clínica y las condiciones individuales.
  • Seguir una alimentación equilibrada: un patrón alimentario con verduras, fruta, cereales integrales, pescado y fuentes de grasas insaturadas, asociado a la moderación en el consumo de carnes rojas y procesadas, puede integrarse en un enfoque favorable para la salud general. Las elecciones alimentarias deben adaptarse a las necesidades, condiciones clínicas y preferencias de cada persona.
  • Fortalecer el suelo pélvico con ejercicios: los ejercicios de Kegel pueden considerarse en situaciones seleccionadas, siempre que la técnica, la intensidad y la frecuencia se ajusten a las necesidades individuales. Cuando haya síntomas o dudas sobre su ejecución, la orientación de un profesional cualificado puede ser útil.

El seguimiento preventivo puede recomendarse según la edad, los antecedentes personales y familiares, los síntomas y los factores de riesgo de cada persona. La necesidad de pruebas hormonales, evaluación urológica o investigación cardiovascular debe definirse por el médico en el contexto clínico adecuado, no siendo posible asegurar que estos cuidados prevengan alteraciones de la función eréctil.

¿Tiene dudas sobre la disfunción eréctil?

Los tratamientos para la disfunción eréctil y consejos para una vida sexual de calidad son algunos de los principales intereses de los hombres que buscan al Dr. Paulo Egydio.

La evaluación urológica de alteraciones de la función eréctil debe realizarse con escucha clínica, respeto por la privacidad y atención a las preocupaciones que comunique la persona. La consulta puede permitir aclarar factores asociados a los síntomas y discutir opciones de seguimiento o tratamiento, cuando estén clínicamente indicadas.

Cuando sea clínicamente adecuado, el enfoque puede individualizarse y considerar factores físicos, emocionales y relacionales relevantes para la persona. La participación de la pareja puede discutirse si la persona así lo desea y si contribuye al proceso de cuidado.

Alteraciones persistentes de la función eréctil pueden justificar una evaluación de la salud, teniendo en cuenta su posible relación con factores físicos, emocionales o relacionales. La información general por canales digitales no sustituye una consulta individual; cuando sea necesario, el contacto con una clínica o con un médico puede utilizarse para obtener aclaraciones sobre la programación de una evaluación.

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Médico urologista Dr. Paulo Egydio

PhD especializado pela USP, CRM 67482-SP, RQE 19514, Autor dos Princípios Geométricos (conhecido como “Técnica de Egydio”), além de outros artigos e livros científicos na área. Professor convidado para ministrar aulas e cirurgias ao vivo, em congressos no Brasil e Exterior.

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