La prostatectomía radical es una cirugía que representa uno de los principales tratamientos para el cáncer de próstata. Conozca más antes de tomar esta decisión importante
La prostatectomía radical es una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación de la próstata y, en algunos casos, de estructuras cercanas, con el objetivo de eliminar el tumor prostático. A pesar de su eficacia, la cirugía puede generar temor en los hombres debido a la posibilidad de disfunción eréctil e incontinencia urinaria.
Este tratamiento para el cáncer de próstata es muy importante para la salud masculina y, gracias a las diferentes técnicas quirúrgicas, muchos pacientes tienen la posibilidad de reducir los impactos postoperatorios y mejorar su calidad de vida.
¡Siga leyendo y descubra todo sobre esta cirugía!
¿Qué es la prostatectomía radical?
La prostatectomía radical es una cirugía que implica la extirpación de la próstata y, dependiendo del caso, de las vesículas seminales y ganglios linfáticos cercanos. Está indicada principalmente para pacientes diagnosticados con cáncer de próstata localizado, es decir, cuando el tumor no se ha diseminado a otros órganos.
Este procedimiento quirúrgico tiene como principal objetivo eliminar el tumor prostático, lo que reduce significativamente las posibilidades de recurrencia del cáncer.
La cirugía sólo se indica tras el diagnóstico de la enfermedad, que generalmente se identifica mediante el tacto rectal, el PSA (antígeno prostático específico) y la biopsia prostática.
Tipos de prostatectomía y cuándo están indicadas
Existen diferentes tipos de prostatectomía, cada uno con características específicas. La elección de la técnica más adecuada depende de factores como la etapa del cáncer, la edad, el estado de salud del paciente y la experiencia del cirujano.
- Prostatectomía radical abierta: realizada a través de una incisión en el abdomen, permite al cirujano acceder directamente a la próstata. Aunque es una técnica más invasiva, es eficaz en casos complejos que requieren una amplia visión de la región afectada.
- Prostatectomía radical robótica: utiliza tecnología avanzada para realizar movimientos precisos con instrumentos controlados por un cirujano. Esta técnica minimiza el riesgo de daño a los nervios responsables de la erección y el control urinario, lo que ayuda a una recuperación más rápida.
- Laparoscópica: realizada mediante pequeñas incisiones con la ayuda de una cámara, esta técnica es menos invasiva y generalmente resulta en menos dolor y una recuperación más rápida.
Preoperatorio
La preparación para la cirugía de cáncer de próstata incluye una serie de evaluaciones médicas. Además de los exámenes que diagnostican la enfermedad, el paciente debe realizar estudios de imagen como tomografía computarizada y resonancia magnética.
En algunos casos, es necesario ajustar medicamentos y la dieta para reducir los riesgos durante el procedimiento. La preparación emocional también es esencial, ya que la cirugía puede afectar significativamente la autoestima y la percepción de masculinidad del paciente.
Durante este periodo, el diálogo con el equipo médico es fundamental para aclarar dudas sobre los riesgos, complicaciones y expectativas para el postoperatorio.
¿Cómo se realiza la cirugía?
La prostatectomía radical se realiza bajo anestesia general. En la técnica abierta, se realiza una incisión abdominal para acceder directamente a la glándula prostática. En las versiones laparoscópica y robótica, se hacen pequeñas incisiones para insertar los instrumentos quirúrgicos.
Durante el procedimiento, el cirujano realiza cuidadosamente la extirpación de la próstata. Es fundamental prestar mucha atención para evitar dañar los nervios y músculos responsables del control de la vejiga y la erección, para prevenir secuelas.
Recuperación post-prostatectomía radical
La recuperación postoperatoria varía según el tipo de técnica utilizada.
En general, los pacientes permanecen hospitalizados de dos a cinco días, siendo aquellos que se sometieron a la técnica abierta los que requieren más tiempo de observación.
Al llegar a casa, es obligatorio seguir las orientaciones, como evitar esfuerzos físicos intensos y mantener el uso adecuado de la sonda urinaria, además de realizar las consultas periódicas.
La recuperación total puede llevar semanas o meses, dependiendo de la técnica utilizada y las condiciones generales de salud del paciente. Sin embargo, es importante monitorear posibles complicaciones y ajustar los cuidados necesarios, acudiendo al médico cuando sea necesario.
Riesgos y complicaciones de la prostatectomía
Las complicaciones de la prostatectomía pueden tratarse con un acompañamiento adecuado desde los primeros momentos posteriores al procedimiento. Estas incluyen:
- Incontinencia urinaria
- Disfunción eréctil
- Infecciones
- Hemorragias
- Formación de cicatrices internas
¿Por qué el hombre puede quedar impotente?
La disfunción eréctil después de la cirugía puede ocurrir debido a daños en los nervios responsables del mecanismo de la erección.
Hoy en día, existen técnicas que buscan preservar estos nervios siempre que sea posible. Sin embargo, en muchos casos, algunos hombres tienen dificultades para lograr o mantener una erección después de la cirugía.
Si el paciente enfrenta esta situación, es importante saber que puede recuperar una vida sexual satisfactoria con una cirugía para la colocación de una prótesis peniana. Tratamientos como medicamentos o inyecciones no suelen ser efectivos para esta secuela, ya que el daño nervioso es irreversible.
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