¿Cuáles son las enfermedades de próstata más comunes y sus síntomas?

mão segurando nozes para ilustrar as doenças de próstata

¿Cuáles son las enfermedades de próstata más comunes y sus síntomas?

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La próstata, una glándula de extrema importancia en el sistema reproductor masculino, puede ser afectada por diferentes condiciones. Las más comunes son la hiperplasia prostática benigna (HPB), el cáncer de próstata y la prostatitis. Descubre cuáles son los principales síntomas de cada una de ellas en el texto de hoy.

La próstata, una glándula del sistema reproductor masculino situada debajo de la vejiga y delante del recto, tiene como función principal la producción del líquido seminal, que es esencial para el transporte y la nutrición de los espermatozoides durante la eyaculación.

Rodea la uretra, el canal que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo, y está sujeta a condiciones adversas, principalmente debido a su ubicación y función.

¿Y qué enfermedades pueden afectar a la próstata?

Entre los principales problemas de salud relacionados están la hiperplasia prostática benigna (HPB), el cáncer de próstata y la prostatitis.

Aunque algunos síntomas pueden ser similares en los casos mencionados, es importante distinguir las condiciones para que ocurra un diagnóstico adecuado, trayendo un plan de tratamiento efectivo.

Consultar a un urólogo al notar cualquier cambio en los patrones urinarios, dolor o molestias en la zona pélvica es de extrema importancia para recibir orientación y cuidados adecuados.

El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado pueden ayudar a gestionar el problema, si es posible, garantizando una mejor calidad de vida.

En el texto de hoy, traeremos un compilado de las enfermedades de próstata más frecuentes, indicando qué son, sus síntomas, diagnóstico, tratamiento y cómo prevenir cada una de ellas, para entender cómo mantener la salud de la próstata.

¿Cuáles son los primeros síntomas de problemas en la próstata?

Los primeros síntomas de un problema en la próstata pueden variar dependiendo de la condición y de la evolución del cuadro. Sin embargo, generalmente pueden incluir:

  • Dificultad para orinar, como un debilitamiento del flujo urinario, dificultad para iniciar la micción o la sensación de que la vejiga no se vacía completamente después de orinar o aumento de la frecuencia urinaria, especialmente durante la noche (nocturia);
  • Urgencia urinaria;
  • Sangre en la orina o en el semen;
  • Dolor o molestias en la zona pélvica, en la parte baja de la espalda o en los genitales.

Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)

Globos aerostáticos en el cielo ilustran el aumento del tamaño de la próstata causado por la HPB para hablar sobre las enfermedades de próstata

La Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) es una condición que afecta principalmente a hombres mayores, con la mayoría de los casos (alrededor del 70%) entre 70 y 80 años. Sin embargo, hombres más jóvenes, en el rango de los 40 a 49 años, representan el 25% de los casos.

Este nombre significa que hay un aumento del tamaño de la próstata que, generalmente, no causa daño al hombre.

El tratamiento, en algunas situaciones específicas relacionadas con la HPB, puede llevar a la disfunción eréctil. Cuando otros tratamientos no son efectivos, la prótesis peniana puede ser considerada como una opción.

¿Qué es?

La Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) es el aumento de la próstata, generalmente inofensivo para el hombre.

La glándula crece durante toda la vida, especialmente durante el envejecimiento. Normalmente, la próstata es del tamaño de una nuez, mide alrededor de 4 cm de longitud y 2 cm de ancho, pesando entre 20 y 30 gramos, y puede aumentar hasta el tamaño de una pelota de tenis (6.54 a 6.86 cm de diámetro, pesando el doble) en casos de HPB.

Este aumento puede presionar la uretra, dificultando el paso de la orina y afectando el sistema urinario.

Es importante diferenciar la HPB del cáncer de próstata: aunque ambos implican el crecimiento de la glándula, la HPB no forma tumores ni presenta riesgo de metástasis.

Síntomas

Sin la realización de exámenes regulares de próstata, la condición solo se percibe cuando el aumento de la glándula altera el flujo de orina.

La compresión de la uretra por la próstata causa dificultad para orinar, además de una sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, resultando en visitas frecuentes al baño, incluso por la noche.

La necesidad de orinar se vuelve más urgente y repentina, mientras que el volumen y la fuerza del chorro disminuyen.

En algunos casos, la HPB puede llevar a infecciones urinarias e incontinencia urinaria debido a cambios en la pared de la vejiga.

¿Tiene cura?

La Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) no tiene cura, pero puede ser tratada y gestionada eficazmente con medicamentos, terapias mínimamente invasivas o cirugía, dependiendo de la gravedad de los síntomas.

Aunque no es peligrosa, puede perturbar la vida de los hombres que están con el flujo urinario muy alterado. En estas situaciones, el urólogo puede recomendar un tratamiento adecuado.

Diagnóstico

El diagnóstico implica varias etapas. Inicialmente, el médico realiza un historial médico detallado y un examen físico, incluyendo el examen rectal para evaluar el tamaño y la consistencia de la próstata.

Se evalúan los síntomas urinarios y se realizan exámenes de orina y sangre, incluyendo la medición del Antígeno Prostático Específico (PSA).

Exámenes de imagen, como el ultrasonido transrectal, pueden realizarse para una evaluación más detallada de la próstata y la vejiga, si es necesario. La cistoscopia, por fin, puede ayudar a confirmar el diagnóstico de HPB y determinar el mejor plan de tratamiento.

Tratamiento

Los medicamentos son la primera línea de tratamiento, incluyendo bloqueadores alfa-adrenérgicos, inhibidores de la 5-alfa-reductasa, antimuscarínicos y Tadalafilo, también usado para disfunción eréctil.

Sin embargo, estos medicamentos pueden causar efectos secundarios como dolores de cabeza, fatiga, mareos, disminución de la libido y disfunción eréctil, necesitando de seguimiento médico.

La cirugía, que utiliza equipo o láser para liberar espacio alrededor de la uretra y facilitar el paso de la orina, es la segunda opción.

A pesar de no requerir incisiones, puede llevar a complicaciones como infección, hemorragia, incontinencia urinaria y disfunción eréctil permanente.

Cualquier línea de tratamiento posible debe ser discutida detenidamente con el urólogo responsable, quien indicará la mejor opción caso por caso.

¿Cómo prevenir la hiperplasia prostática benigna?

Prevenir la enfermedad no es posible, pero algunas medidas de cuidado personal pueden ayudar a reducir el riesgo y controlar los síntomas, como:

  • mantener una dieta saludable;
  • practicar ejercicio físico regularmente;
  • evitar el alcohol y la cafeína en exceso;
  • limitar la ingesta de líquidos por la noche.

Prostatitis

hombre mostrando pastillas para el tratamiento de la prostatitis

Además de la HPB, la próstata también está sujeta a inflamaciones. La prostatitis, un proceso inflamatorio que ocurre en la próstata, puede causar síntomas molestos y requerir tratamiento médico. Aunque no es una condición grave de salud en la mayoría de los diagnósticos, es necesario que sea diagnosticada lo antes posible para evitar complicaciones.

La próstata inflamada solo se considera grave cuando hay una inflamación crónica, persistente y que lleve a otros problemas. En estos casos, la prótesis peniana puede ser considerada y, si está bien indicada, mejorar la calidad de la vida sexual para el hombre.

¿Qué es?

En resumen, la prostatitis no es más que, de hecho, una inflamación de la próstata. Puede ser causada por infecciones bacterianas o virales, lesiones en el área pélvica, enfermedades autoinmunes e incluso por razones emocionales.

La bacteria es el origen más común, que puede ocurrir cuando existe la contaminación por medio de la uretra o de la sangre.

Puede ser diagnosticada en forma aguda, crónica o asintomática. La prostatitis aguda surge repentinamente debido a una infección bacteriana y exige cuidados inmediatos.

Los casos crónicos, por su parte, son de larga duración, con síntomas leves y menos evidentes, y pueden ser causados por bacterias, inflamaciones, lesiones musculares o nerviosas, e incluso factores emocionales.

Por último, la prostatitis asintomática no presenta síntomas, pero la inflamación se detecta en exámenes de rutina y necesita ser monitoreada para evitar complicaciones.

Síntomas

En general, los síntomas de la prostatitis están relacionados con espasmos de los músculos de la vejiga y de la pelvis. Los signos de alerta más comunes son:

  • dolor o molestias en el área entre el escroto y el ano, en la parte baja de la espalda, pene o testículos;
  • dolor o ardor durante la micción;
  • urgencia para orinar;
  • micción frecuente, especialmente durante la noche;
  • dolor durante la eyaculación;
  • dolor durante la erección;
  • disfunción eréctil;
  • dolor al defecar.

En el caso de la prostatitis bacteriana aguda, los síntomas tienden a ser más graves e incluyen sangre en la orina o en el semen, fiebre y escalofríos, además de la sensación de malestar.

¿Tiene cura?

En general, sí la prostatitis tiene cura, especialmente si se diagnostica con rapidez y de forma adecuada. Con el tratamiento correcto, es perfectamente posible evitar complicaciones a largo plazo.

Diagnóstico

Por medio de una combinación de historial clínico, exámenes físicos y pruebas de laboratorio, el urólogo es capaz de diagnosticar la prostatitis.

Se pueden solicitar exámenes de orina y sangre para detectar la presencia de bacterias e infecciones. Además, el especialista puede comprobar el PSA (antígeno prostático específico), un examen específico para chequear la función de la próstata, que puede estar elevado en este caso.

Los exámenes de imagen también pueden ayudar a evaluar mejor la condición de la próstata inflamada.

Tratamiento

En general, las prostatitis  generalmente son tratadas con antibióticos para combatir la infección, además de analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor y la molestia.

Los bloqueadores alfa también pueden ser recomendados por el urólogo para facilitar la micción. Cuando la prostatitis está en una etapa crónica, la fisioterapia puede ser recomendada, además de descanso y de la práctica de actividades que puedan empeorar los síntomas y reducir el estrés.

¿Cómo prevenir la prostatitis?

La adopción de hábitos saludables y medidas de higiene personal íntima pueden ayudar a prevenir la prostatitis. Vea algunas recomendaciones:

  • Consumo adecuado de agua diario, dieta saludable y la práctica de ejercicios físicos;
  • evite sentarse por largos períodos;
  • reduzca alcohol, cafeína y alimentos picantes;
  • use preservativo durante el sexo para evitar ITS;
  • realice exámenes médicos regularmente;
  • trate las infecciones urinarias de inmediato.

Cáncer de próstata

Mujer y hombre sostienen manos durante el tratamiento del cáncer de próstata

El cáncer de próstata no es solo la enfermedad más conocida que afecta a la glándula, sino también la segunda enfermedad más común y letal entre los hombres, solo detrás del cáncer de piel.

El Instituto Nacional del Cáncer (INCA), prevé más de 704 mil casos de cáncer por año en el país hasta 2025, más del 10% de ellos ubicados en la próstata.

Afortunadamente, es también uno de los tipos de cáncer más curables. A pesar de la alta tasa de curación, el tratamiento puede llevar a consecuencias significativas, como la disfunción eréctil (dificultad para lograr una erección).

Estas consecuencias pueden (y deben) ser tratadas con cuidado, con el fin de garantizar la calidad de vida del paciente después del tratamiento.

Cuando es necesaria la cirugía de prostatectomía radical (remoción total de la próstata), el urólogo puede recomendar el uso de la prótesis peniana para mejorar la calidad de la vida sexual.

¿Qué es?

El cáncer de próstata es una enfermedad caracterizada por el crecimiento descontrolado de células malignas en la glándula. Generalmente, crece lentamente y, en muchos casos, puede no mostrar síntomas significativos durante las etapas iniciales.

Sin embargo, puede ser identificado a través de pruebas de detección, como el examen de sangre del PSA (antígeno prostático específico) y el examen de tacto rectal.

Dado que se presenta con mayor frecuencia en hombres mayores de 50 años, los exámenes de rutina mencionados, recomendados principalmente a partir de esa edad, son la principal manera de diagnosticarlo temprano.

Además de la edad avanzada, entre los principales factores de riesgo están el historial familiar de cáncer de próstata y una dieta rica en grasas y pobre en frutas y vegetales.

Síntomas

En las etapas iniciales, el cáncer de próstata puede ser asintomático. Sin embargo, cuando está más avanzado, puede causar principalmente:

  • Dificultad para orinar o la necesidad de orinar con más frecuencia, especialmente por la noche;
  • flujo urinario débil o interrumpido;
  • sangre en la orina o en el semen;
  • dolor persistente en la región lumbar, caderas o pelvis;
  • dificultad para obtener o mantener una erección;
  • reducción del volumen de semen;
  • debilidad o entumecimiento en las piernas;
  • dolor óseo (en casos de metástasis).

¿Tiene cura?

Cuando se detecta precozmente, el cáncer de próstata tiene altas tasas de curaciónPara los hombres diagnosticados con cáncer localizado o regional, la tasa de supervivencia a cinco años es de casi el 100%, según datos del INCA.

Esto significa que, si la enfermedad se detecta mientras aún está en la próstata o en áreas cercanas, las posibilidades de cura son extremadamente altas. Sin embargo, las posibilidades disminuyen en casos de metástasis. 

La vigilancia regular (para hombres mayores de 50 años o con historial familiar) y la realización de exámenes periódicos son esenciales para un diagnóstico precoz y la posibilidad de control de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de próstata lo realiza un urólogo, tras una evaluación del paciente. En orden, algunos exámenes se utilizan para identificar el cáncer de próstata y su etapa. Entre ellos, están:

  • Examen de PSA (Antígeno Prostático Específico);
  • Examen de tacto rectal;
  • Biopsia de próstata;
  • Resonancia magnética y ecografía transrectal;
  • Tomografía computarizada (TC) y cintigrafía ósea.

Tratamiento

Los tratamientos dependen de la etapa del cáncer, de la salud general del paciente y de las recomendaciones médicas. Entre los principales enfoques, están:

  • Radioterapia, que utiliza radiación para eliminar las células cancerosas;
  • Terapia hormonal o terapia de privación androgénica (ADT), reduce los niveles de hormonas masculinas (andrógenos) que pueden alimentar el crecimiento del cáncer de próstata, generalmente utilizada en combinación con otros tratamientos;
  • Quimioterapia, que consiste en el uso de medicamentos para matar células cancerosas, generalmente utilizada para cáncer avanzado o metastásico que no responde a la terapia hormonal;
  • Inmunoterapia;
  • Prostatectomía radical, el procedimiento más indicado para los casos de cáncer de próstata, pero puede traer algunas consecuencias.

La prostatectomía radical puede interferir directamente en los nervios que pasan cerca de la próstata, causando problemas de erección a los pacientes.

Además, debido a la reducción en el número de erecciones después de la extirpación de la próstata, principalmente las involuntarias, los tejidos del pene pueden desarrollar fibrosis que llevan a su reducción o adelgazamiento.

Estos problemas pueden ser resueltos mediante un procedimiento basado en los principios de la Técnica Egydio, para retomar el tamaño y calibre del pene.

¿Cómo prevenir el cáncer de próstata?

La mejor forma de evitar el desarrollo de un cáncer, especialmente cuando existen factores de riesgo, es mediante hábitos saludables.

Mantener una dieta equilibrada, reducir la ingesta de grasas, practicar actividades físicas regularmente y evitar el tabaquismo son acciones fundamentales para la vida de cualquier hombre

Además, la realización de chequeos periódicos con el médico permite monitorear la salud de la próstata y detectar precozmente cualquier anomalía.

¿Cuándo se consideran peligrosas las enfermedades de próstata?

pareja abrazándose

Las enfermedades de la próstata pueden considerarse peligrosas dependiendo de varios factores, principalmente de la naturaleza y la gravedad de la condición específica.

El temido cáncer de próstata, en particular, requiere mucho cuidado y atención: cuando se propaga a otras partes del cuerpo, como los huesos, los ganglios linfáticos u otros órganos, puede ser difícil de tratar y controlar.

En estos casos, el tumor puede comprometer gravemente la salud del hombre e incluso ser fatal, si no se gestiona adecuadamente.

La hiperplasia prostática benigna puede causar un aumento significativo en el tamaño de la próstata, resultando en la obstrucción del flujo urinario. Si no se trata, esta obstrucción urinaria puede llevar a complicaciones serias, como la insuficiencia renal.

En el caso de la prostatitis, si no se trata, puede llevar a infecciones graves y sistémicas como la septicemia (infección generalizada), representando un riesgo de vida.

En resumen, cualquier enfermedad de próstata puede ser peligrosa, si no se diagnostica tempranamente.

A pesar de ello, la mayoría de las enfermedades de próstata tienen cura, especialmente cuando se diagnostican temprano. Esté atento a los signos y síntomas, y realice exámenes preventivos regularmente. Si tiene dudas sobre los síntomas que está experimentando, busque atención médica adecuada de inmediato para garantizar que no solo tendrá un diagnóstico precoz, sino también un tratamiento eficaz, si es necesario.

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Más información:

Médico urologista Dr. Paulo Egydio

PhD especializado pela USP, CRM 67482-SP, RQE 19514, Autor dos Princípios Geométricos (conhecido como “Técnica de Egydio”), além de outros artigos e livros científicos na área. Professor convidado para ministrar aulas e cirurgias ao vivo, em congressos no Brasil e Exterior.

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