La disfunción eréctil en jóvenes puede estar ligada a factores psicológicos.
La disfunción eréctil en jóvenes puede atribuirse a una combinación de factores psicológicos, físicos, hormonales y neurológicos. Aunque a menudo se percibe como un problema de hombres mayores, muchos jóvenes también la experimentan.
Una nueva revisión de la literatura sobre disfunción eréctil en hombres jóvenes, publicada en 2025 en Cureus y titulada «Erectile Dysfunction in Young Adults: A Narrative Review«, encontró que la prevalencia en menores de 40 años varía ampliamente y puede alcanzar hasta el 35%.
Definida como la incapacidad persistente de lograr o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria, la disfunción eréctil puede afectar profundamente la autoestima y la calidad de vida de los hombres jóvenes.
Por eso, comprender sus causas, síntomas y tratamientos es esencial. Conoce más a continuación.
Causas de la disfunción eréctil en jóvenes
Los problemas de erección en jóvenes deben entenderse como una condición multifactorial. Las causas combinan factores psicológicos, conductuales y orgánicos, y suele ser difícil identificar una única causa de la impotencia sexual en jóvenes.
Factores psicológicos
En los hombres jóvenes, la disfunción eréctil se asocia con estados emocionales, contextos sociales y experiencias que influyen en la función sexual.
El estrés cotidiano y la ansiedad son causas frecuentes porque afectan la concentración, aumentan la tensión corporal y perjudican el proceso fisiológico de la erección.
La ansiedad de desempeño puede generar un círculo vicioso: el miedo a “fallar” durante el acto produce dificultades de erección, refuerza la inseguridad y perpetúa la disfunción por ansiedad.
La depresión reduce el deseo sexual e impacta la capacidad de lograr o mantener una erección. Los conflictos de pareja—especialmente la falta de comunicación e intimidad—aumentan la presión emocional y la vulnerabilidad.
Factores conductuales
Los hábitos de vida influyen tanto en el funcionamiento inmediato de la erección como en el riesgo de complicaciones orgánicas futuras.
El sedentarismo, la alimentación inadecuada y la privación del sueño favorecen la obesidad, el síndrome metabólico y alteraciones hormonales. Si se mantienen durante años, estos hábitos pueden volver más frecuentes las pérdidas de erección durante la mayoría de las relaciones, lo que caracteriza un cuadro de disfunción eréctil.
Otro hábito común en la vida de los jóvenes es el consumo de sustancias y el abuso de alcohol. Esto compromete la circulación peneana, altera la función neurológica y puede lesionar nervios y vasos sanguíneos, reduciendo la capacidad de mantener la erección.
La disfunción eréctil y la pornografía también pueden relacionarse. El consumo excesivo puede condicionar el cerebro a estímulos sexuales irreales, disminuir la excitación en encuentros reales, generar frustración y aumentar la ansiedad de desempeño.
Factores hormonales
Las alteraciones hormonales también pueden perjudicar la erección. Niveles bajos de testosterona, así como trastornos tiroideos o suprarrenales, se asocian a la disfunción eréctil en jóvenes.
Factores neurológicos
Además, afecciones neurológicas como lesiones medulares, esclerosis múltiple y Parkinson afectan la transmisión de señales entre el cerebro y el pene, interrumpiendo el proceso necesario para la erección.
Síntomas de la disfunción eréctil
Los síntomas en jóvenes son similares a los de grupos etarios mayores. Atento a las señales:
- Incapacidad para lograr una erección: aun con deseo y estimulación adecuados, no se alcanza la rigidez necesaria para la penetración.
- Dificultad para mantener la erección durante la relación: si aparece la erección, no se mantiene el tiempo suficiente para terminar la relación de forma satisfactoria.
- Disminución del deseo sexual (baja libido): por las dificultades del momento y factores hormonales, emocionales o conductuales.
Episodios ocasionales son comunes. Pero cuando los síntomas se vuelven frecuentes o perjudican la mayoría de las relaciones sexuales, es una señal de alerta para consultar al urólogo.
Diagnóstico
El diagnóstico de la disfunción eréctil en jóvenes incluye una evaluación completa con discusión de síntomas, antecedentes de salud y hábitos de vida.
El médico puede realizar un examen físico para identificar señales de posibles causas subyacentes.
Además, a menudo se solicitan análisis de laboratorio para evaluar los niveles hormonales y detectar condiciones médicas asociadas.
Tratamiento para la disfunción eréctil en jóvenes
El tratamiento suele combinar enfoques para abordar la complejidad de la condición, según el perfil de cada paciente.
En muchos casos, los cambios en el estilo de vida y el apoyo psicológico ayudan, evitando fármacos o cirugía.
Cambios en el estilo de vida
El ejercicio regular y una dieta saludable mejoran la circulación y la salud cardiovascular.
La reducción del estrés mediante técnicas de relajación y actividades de ocio también es beneficiosa.
Además, evitar sustancias como alcohol y tabaco puede mejorar significativamente la función sexual masculina.
Psicoterapia para la disfunción eréctil
El acompañamiento con un psicólogo o terapeuta sexual ayuda a trabajar la ansiedad de desempeño, el estrés cotidiano, la baja autoestima, la inseguridad y los conflictos de pareja.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia sexual especializada suelen ser las más indicadas. Reducen la presión psicológica, fortalecen la autoconfianza y restablecen expectativas realistas.
Viagra y Cialis para jóvenes
Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5)—sildenafilo (Viagra), tadalafilo (Cialis) y otros—se prescriben con frecuencia. Funcionan aumentando el flujo sanguíneo al pene.
Sin embargo, su uso en jóvenes debe ser prudente: pueden funcionar momentáneamente, pero pueden generar dependencia psicológica si no están bien indicados.
El uso de Viagra y Cialis entre jóvenes a veces es indiscriminado, sin receta o con fines no médicos. La automedicación implica riesgos y debe hacerse solo con supervisión médica.
Cirugía para la disfunción eréctil en jóvenes
En algunos casos, un joven puede desarrollar la enfermedad de Peyronie—aunque sea menos frecuente antes de los 40 años. En estos casos, el urólogo puede indicar cirugía reconstructiva del pene.
El tratamiento endereza el pene, optimiza el tamaño y el calibre respetando los nervios, y puede incluir un implante peneano. Este enfoque puede ofrecer rigidez suficiente para la relación sexual, pero los resultados varían según el caso.
Urólogo para la disfunción eréctil en jóvenes
Consulta siempre a un urólogo para investigar las causas y discutir las opciones de tratamiento adecuadas para tu caso.
El diagnóstico debe ser confirmado por un urólogo, quien indicará el enfoque más apropiado para cada situación.
El Dr. Paulo Egydio es urólogo con experiencia en salud sexual masculina, incluyendo casos de disfunción eréctil en distintas edades. Agenda tu consulta aquí.
¿Se puede tratar la disfunción eréctil en jóvenes?
Recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado es esencial para mejorar la calidad de vida y la salud sexual de los jóvenes.
Si presentas síntomas de disfunción eréctil, busca ayuda médica lo antes posible para restaurar la función eréctil.
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