El síndrome de vejiga dolorosa puede causar dolor pélvico y suele venir acompañado de síntomas urinarios.
El síndrome de vejiga dolorosa afecta la pared vesical, la estructura que almacena y expulsa la orina.
Una de las posibles causas son cambios en la capa protectora del revestimiento de la vejiga, lo que permite la entrada de sustancias irritantes.
Conozca más sobre esta afección.
¿Qué es el síndrome de vejiga dolorosa (cistitis intersticial)?
El síndrome de vejiga dolorosa, también conocido como cistitis intersticial, es una inflamación de la vejiga. Se considera un dolor pélvico crónico porque es recurrente y dura más de 6 meses.
Sus síntomas pueden parecerse a los de una infección urinaria, como ardor al orinar, urgencia y aumento de la frecuencia urinaria.
La infección urinaria suele relacionarse con bacterias; en cambio, el síndrome de vejiga dolorosa, por lo general, no se debe a una infección bacteriana e involucra distintos mecanismos (como alteraciones de la mucosa y sensibilización nerviosa).
Síntomas del síndrome de vejiga dolorosa
Signos urinarios más comunes
Los síntomas más comunes del síndrome de vejiga dolorosa incluyen los siguientes cambios urinarios.
- Urgencia urinaria persistente: deseo repentino e intenso de orinar, a menudo con poco volumen de orina.
- Dolor, ardor y presión en la vejiga: que también puede afectar la uretra y toda la región pélvica.
- Aumento de la frecuencia urinaria: necesidad de orinar varias veces a lo largo del día y de la noche.
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Síntomas que empeoran durante las crisis
Los síntomas del síndrome de vejiga dolorosa suelen empeorar en algunas situaciones.
El estrés, por ejemplo, puede intensificar el dolor al orinar porque contrae los músculos y amplifica molestias ya existentes.
Incluso el menú influye. Frutas cítricas, tomate, chocolate y comidas picantes son alimentos que pueden empeorar la cistitis intersticial.
En algunas personas, estos alimentos aumentan la sensibilidad y empeoran el malestar. Fumar y las bebidas alcohólicas pueden empeorar los síntomas en parte de los pacientes.

¿Qué causa el síndrome de vejiga dolorosa?
Las causas de la cistitis intersticial no se conocen por completo, pero existen algunas hipótesis que ayudan a explicarla.
- Alteraciones en la capa que recubre la vejiga.
- Disfunciones inmunológicas que desencadenan respuestas inflamatorias exageradas.
- Compromiso de los nervios pélvicos.
¿Cómo se diagnostica la cistitis intersticial?
La evaluación suele incluir exámenes para descartar otras causas y orientar el diagnóstico, como:
- Análisis de orina para descartar la presencia de bacterias.
- Cistoscopia, visualización de la vejiga mediante un tubo fino con una cámara.
- Estudio urodinámico para evaluar el funcionamiento de la vejiga y la uretra.
¿Cómo afecta el síndrome de vejiga dolorosa a la vida diaria?
La afección puede impactar diferentes áreas de la calidad de vida, según la intensidad y la frecuencia de los síntomas.
- Afecta el sueño: la urgencia urinaria interrumpe el sueño y provoca cansancio durante el día.
- Reduce la productividad: ir al baño varias veces puede perjudicar el trabajo y el estudio.
- Limita la actividad física: ejercicios de alto impacto, como sentadillas profundas y correr, presionan la pelvis y pueden empeorar los síntomas.
- Afecta la vida sexual: el dolor persistente del síndrome de vejiga dolorosa puede dificultar el contacto íntimo, especialmente durante las crisis.
- Impacta la salud mental: los síntomas pueden causar ansiedad y llevar al aislamiento. Por eso, puede ser importante combinar el tratamiento urológico con apoyo psicológico.

Cómo tratar el síndrome de vejiga dolorosa (cistitis intersticial)
El tratamiento del síndrome de vejiga dolorosa varía según la gravedad e incluye una serie de medidas:
- Uso de medicamentos: analgésicos, antihistamínicos para aliviar la irritación o antidepresivos (en algunos casos), con el objetivo de modular el dolor y los síntomas, según evaluación médica.
- Fisioterapia de suelo pélvico: para fortalecer la musculatura de la zona;
- Instilación vesical: uso de un catéter para aplicar medicamentos en la vejiga.
- Ajustes en la alimentación: reducir al máximo el consumo de alimentos que pueden empeorar la cistitis intersticial, como frutas cítricas, comidas picantes, chocolate y cafeína.
- Atención a la hidratación:para apoyar el confort urinario y evitar el empeoramiento de los síntomas, según orientación.
El manejo clínico del síndrome de vejiga dolorosa también incluye hábitos que ayudan a la calidad de vida, como estiramientos y caminatas leves, además de meditación para reducir el estrés.
¿Cuándo consultar a un urólogo?
Se recomienda consultar a un urólogo cuando haya síntomas como:
- Dolor prolongado.
- Urgencia urinaria persistente que afecta la vida diaria.
- Dolor que dificulta o interfiere en la vida sexual.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de vejiga dolorosa?
Dolor y presión pélvica, urgencia y aumento de la frecuencia urinaria.
¿Qué medicamento se usa para el síndrome de vejiga dolorosa?
El tratamiento puede incluir analgésicos, antihistamínicos o antidepresivos para ayudar a reducir el dolor, según evaluación médica.
¿Qué emoción afecta la vejiga?
El estrés puede afectar la vejiga porque aumenta la tensión de la musculatura local, contribuyendo a la urgencia de orinar.
¿Cómo identificar si el dolor proviene de la vejiga?
Si el dolor empeora con la vejiga llena y mejora después de orinar, esto puede sugerir afectación vesical — pero se necesita una evaluación para confirmarlo.
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